Conoce los Scopes en vídeo

Seguramente te hayas preguntado alguna vez ¿”pero qué son los scopes”? Bueno, seamos sinceros… probablemente no ha sido así, porque quizás ni siquiera sabías que se llamaban así. Pero sí que has visto todos esos gráficos tan raros que los técnicos miramos en una cámara o en nuestros monitores de edición. Pues eso son los scopes. Vamos a ver si consigo explicaros qué son los scopes y para qué sirven.

Los scopes son unas herramientas que miden la señal digital de nuestra imagen y nos sirven para controlar si nuestra imagen está en rango y las principales características de luz y color de las mismas. A priori parecen algo muy complicado y misterioso, pero en cuanto aprendemos un poco cómo funcionan y lo que representan, se convierten en nuestros mejores aliados a la hora tanto de la adquisición de la imagen (grabación) como en la edición y finalización (corrección de color, gradación y exportado).

 

 

A la hora de grabar, scopes como el monitor forma de onda (MFO, o waveform monitor en inglés) nos muestra la luminosidad de nuestra imagen, de izquierda a derecha representa nuestra imagen y de abajo a arriba la luminosidad, normalmente en una escala de 0 a 100. Cuando la señal está a 0, es un negro puro, y a 100 es blanco puro, sin información (textura) en la imagen en ninguno de los dos extremos. Esta herramienta es muy poderosa para ayudarnos a exponer, pues debemos tratar de evitar llegar a esos extremos en la adquisición de imágenes porque perdemos información que luego al colorizar podemos echar en falta. También nos va a resultar muy útil para comprobar ratios de iluminación y para asegurarnos que exponemos la cara a un nivel óptimo (suele ser entre el 60 y el 70% lo considerado “correcto”).

 

 

También tenemos el vectorscopio (vectorscope en inglés) que lo que nos va a mostrar es la información de color presente en nuestra imagen. Esto a priori no es tan relevante para una grabación sencilla a una cámara, pero puede ser vital en u a producción de varias cámaras, para comprobar que todas las cámaras están mostrando los colores exactamente iguales.

 

 

Dentro de los scopes también encontramos los histogramas, con los que por suerte la gente cada vez está más familiarizada, debido a su popularidad en Photoshop y a que son los que están presentes en cámaras más económicas. El histograma es una buena herramienta para juzgar el rango de luminancia de tu imagen, pero no sabrás en qué parte de la imagen está la información que te muestra, por lo que su utilidad es más limitada que otros scopes como el MFO.

Como veis, cuando conocemos cómo funcionan los scopes más usados, podemos emplearlos para asegurarnos de que estamos grabando una imagen que está en rango, podemos controlar la continuidad entre distintas tomas o asegurarnos que cámaras diferentes están mostrando la información de manera similar. Y en posproducción los usaremos para llevar nuestra imagen al resultado creativo que queremos y controlar que los niveles entran dentro del rango de nuestro espacio de color y con niveles adecuados para emisión (broadcast) si ese es el destino de nuestro material.